La
última entrega de Arquitectos en la Onda, el espacio radiofónico
dentro del programa Más de Uno Sevilla de Onda Cero, conducido por
Chema García, tuvo como protagonista a Nuria Canivell, decana del COAS. Durante
la entrevista, Canivell analizó los principales desafíos que afronta la
arquitectura y el urbanismo de la ciudad en un contexto marcado por la transformación
climática, la presión turística y la necesidad de
infraestructuras que garanticen la movilidad.
En este sentido, Canivell
subrayó que los retos de Sevilla no deben entenderse como algo puntual, sino
como un proceso continuo. “La ciudad, la transformación urbana y la
arquitectura constituyen un reto permanente, porque el cambio climático
evoluciona, al igual que la ciudad y sus necesidades. Tenemos que pensar en
unos objetivos claros y básicos de ciudad, prever medidas flexibles que se
adapten a los cambios, y mantener siempre una planificación con un horizonte a
largo plazo”, afirmó.
Sobre la adaptación al
cambio climático, la decana destacó que existen soluciones muy básicas -zonas
verdes, fuentes, agua o sombras- que deben formar parte de la planificación
diaria y situarse por encima de partidos y gobiernos. A su juicio, todas las
intervenciones urbanísticas deben ponerse a prueba y contar con la aceptación
ciudadana. “Debemos ofrecer espacios vivideros y, si la solución no funciona,
cambiarla sin miedo”, subrayó.
Otro de los asuntos
abordados fue el papel de los arquitectos y arquitectas en las decisiones de
movilidad y transporte público. Canivell incidió en la importancia de que
los arquitectos participen no solo a gran escala, sino también en el detalle
urbano. “Cada intervención genera cambios en el espacio. En el caso de la línea
3, por ejemplo, Sevilla Quiere Metro nos pedía intervenir en el diseño exterior
de las estaciones para tratarlas con cuidado. Ese nivel de detalle, que en
otras ciudades europeas se cuida mucho, es fundamental también para Sevilla”,
comentó.
En relación con la presión
turística, la decana señaló la necesidad de encontrar un equilibrio que
proteja la calidad de vida de los residentes sin desatender la importancia del
turismo como motor económico. “Si no gestionamos bien, perderemos calidad
tanto como ciudad turística como en la vida ciudadana. La vivienda turística
nació del ciudadano y evitó muchas pérdidas de vivienda, pero aún no hemos
encontrado el equilibrio. Sevilla debe entender que es una ciudad turística,
con mucho que ofrecer, pero también con muchos otros recursos, como demuestra
Sevilla City One”, indicó.
Respecto a la protección
del patrimonio y el uso de espacios emblemáticos como la Plaza de España,
Canivell recordó que la clave está en su utilización responsable. “El
patrimonio, si no se utiliza, puede morir. Debe ponerse al servicio de la
ciudadanía, que así se sensibiliza con él y lo cuida. Esto se hace en muchas
ciudades; solo se necesita cuidado y una buena selección, siempre asegurando
que el patrimonio esté a salvo”, subrayó.
Por último, mirando al
futuro, insistió en que la movilidad debe ser la base del crecimiento
urbano. “Tenemos una carencia enorme de infraestructuras de movilidad en
Sevilla y en Andalucía. Es necesaria una reclamación permanente para que la
ciudad pueda organizarse, extenderse y no acumular toda la actividad en el
centro. Hay muchos jóvenes que no necesitan vivir en el centro si se les ofrece
una movilidad directa. La movilidad es fundamental”, concluyó.