El pasado lunes 23 de diciembre
tuvo lugar una nueva entrega de Arquitectos en la Onda, el
espacio radiofónico dentro del programa Más de Uno Sevilla de Onda Cero,
conducido por Chema García y Susana Valdés.
El episodio, protagonizado
por Juanma García Nieto, estuvo centrado en el espacio
público, que tal y como introdujo el vocal de Actividades del COAS es “cualquier
lugar de convivencia urbana, como plazas, parques y calles, donde las personas
interactúan, generando vínculos y actividades que fortalecen la vida social.
La arquitectura concibe el espacio público como un sitio donde el arquitecto
tiene que diseñar todas las condiciones para que ese espacio sea útil, cómodo para
el ser humano: que niños, adultos y mayores encuentren su lugar … El espacio
público lo primero que tiene que hacer es concebir la vida dentro de él. Tiene
que eliminar todo lo que es agresivo, todo lo que impide que se desarrolle una
convivencia normal en esos espacios. Y por supuesto, contar con arbolado, la integración
de vegetación es fundamental”.
A continuación, respondió a la
pregunta de dónde tiene su origen en Sevilla el concepto de espacio público.
“En Sevilla los orígenes son muy diversos, por ejemplo, muchas plazas surgieron
tras la desamortización de los conventos y monasterios. Espacios como la Plaza
del Museo o la Plaza Nueva son en realidad huertos de conventos desamortizados.
Posteriormente, en la Exposición de 1929 se produce un saneamiento de la ciudad,
y a raíz de las intervenciones de Juan Talavera como arquitecto municipal, empiezan
a aparecer plazas y ensanches importantes de calles, por ejemplo, en el barrio de
Santa Cruz, que era absolutamente insalubre y hasta cierto punto peligroso. Es
el caso de plazas emblemáticas como la Plaza de Santa Cruz o la Plaza de Doña
Elvira que fueron fruto de demoliciones y reconfiguraciones urbanas”, detalló.
Seguidamente se habló del tratamiento
de estos espacios en los planes urbanísticos que, según comentó el vocal de
Actividades del COAS, “muchas veces se reduce a un cálculo porcentual
obligatorio, donde se destina un porcentaje mínimo a ‘zona verde’ según la
normativa vigente. Este enfoque técnico, centrado en la rentabilidad económica,
deja muchas veces la creación de espacios públicos bien diseñados en un segundo
plano”. Además, subrayó que “los espacios públicos suelen surgir de lo que
sobra tras la construcción de zonas rentables, convirtiéndose en áreas
residuales sin planificación adecuada y sin un diseño integrador. Este
error limita la capacidad de estas áreas para ofrecer calidad de vida,
bienestar y oportunidades de encuentro a la ciudadanía”.
Y recalcó que “en arquitectura y
urbanismo, diseñar un espacio público tiene que ser concebido de una forma
mucho más ambiciosa, implica mucho más que cumplir con una normativa. Supone
crear entornos seguros, cómodos y acogedores, pensados para las personas,
eliminando cualquier factor que pueda resultar agresivo o excluyente”.
Posteriormente, se centraron en
los espacios públicos de Sevilla. “Lamentablemente, hay un déficit de
espacios libres de calidad que puedan ser ocupados por la sociedad y los pocos
que hay, evidentemente se llenan. Es el caso de la Alameda que está repleta de
gente independientemente de la hora, o la Plaza del Duque que está colmatada de
comercios. No tenemos plazas modélicas y hay una mala gestión en el diseño del
espacio público, al menos en zonas urbanas colmatadas”, aclaró Juanma García
Nieto.
Por el contrario, señaló que “el parque
del Alamillo es un modelo de parque perfecto. Hay un concepto paisajístico
de integración con la vegetación autóctona que a mí me parece fundamental. Es
un parque pensado para vivirlo”.
Y continuó indicando que en el otro
extremo está el Parque de María Luisa. “Es un parque absolutamente diseñado,
muy vinculado a la idea del parque romántico, muy al gusto afrancesado, que
luego se adapta para la exposición del 29, con potentes arbolados, galerías,
paseos, donde la arquitectura está muy presente… Es un jardín de gran escala
mientras que el Alamillo es un parque periurbano, un lugar de esparcimiento
donde la gente va a pasar el día de picnic”, aclaró.
Sobre el casco histórico, explicó
que “Las Setas ha adquirido mucha relevancia. Es un espacio público que
podría ser apropiado, pero mal realizado, no está bien diseñado para la gente.
Un sitio al que tienes que subir, y que cuando llegas arriba te encuentras un
espacio inhóspito”, y continuó indicando que “en realidad, es la cubierta de un
edificio comercial donde se han ido poniendo cosas para tratar de dotarlo de
contenido y que los ciudadanos lo asimilen de alguna manera, pero es
absolutamente artificial, sin ningún sentido. La gente se ha ido apropiado sobre
todo de las escalinatas como ágora y sitio donde celebrar actos o hacerse
fotos, pero no va mucho más allá de eso”.
Y sobre el centro, el vocal de
Actividades del COAS, continuó indicando que “el centro es complicado porque aparte
de esas plazas que surgen de conventos desamortizados, históricamente no tenía grandes
espacios libres. Y los que hay, tienen diseños anticuados; y los nuevos que se
plantean, surgen desde dentro del propio Ayuntamiento, con unos diseños
bastante cuestionables”.
En este punto, Juanma mencionó “un
ejemplo reciente, el solar de la calle Arrayán, donde los vecinos llevan años
reclamando su conversión en un “pulmón verde”. Este solar de 2.400 metros
cuadrados fue aprobado como zona verde en 2022, pero aún sigue siendo una
promesa pendiente. Iniciativas como "Salvemos el Pulmón Verde" están
intentando preservar este espacio. Que una ciudad con déficit de espacios
públicos pierda este espacio y lo ponga a la venta del mejor postor no debería
de estar permitido”.
Posteriormente, se centraron en
la desigualdad en la inversión urbana. “El centro histórico recibe
atención mientras la periferia permanece bastante olvidada. Aun así, en cuanto
a espacio público se refiere, como he comentado, en el centro son escasos y en
la periferia están algo degradados. Un ejemplo de ello son los parques del
Tamarguillo o Amate. Aquí entra en juego la educación vecinal. Desde la
educación, padres y profesores tienen que hacer entender a los más pequeños que
esos espacios son suyos y pueden disfrutarlos, pero tienen que cuidarlos. El
urbanismo tendría que formar parte de la educación, sin olvidar el cuidado por
parte de la administración local. Hay espacios públicos que parecen abandonados,
donde la falta de mantenimiento, iluminación y seguridad les han hecho perder
el propósito con el que fueron creados. El espacio público es un reflejo del
nivel de compromiso que las administraciones y la sociedad tienen con su
entorno”, manifestó.
Además, Juanma comentó que, en su
opinión, un modelo de ciudad “con una perfecta gestión del espacio
público” es Vitoria. “Elimina uno de los elementos más agresivos que es
el vehículo. El núcleo histórico es completamente peatonal, con zonas verdes
integradas. Los únicos que pueden acceder a bolsas de aparcamiento muy
controladas son los residentes y todo se desarrolla con un sistema de
transporte público impecable. Las calles tienen una sección pensada para los
peatones en primer lugar, con vegetación, vías para bicis y trasporte público y
unos carriles reducidos para el coche. Te encuentras plazas, como las de los
Fueros, que funcionan de forma múltiple, desde escenario de conciertos, eventos
culturales, fiestas, zonas para skaters, juegos de niños… Y todo el perímetro
está arbolado y lleno de bares, tiendas, lugares de estancia. Está tan bien
diseñada que todo lo que allí pasa es positivo. La plaza tiene multiplicidad de
usos. Y además todo ello genera una gran calidad de vida y una población con
una salud física mejor que la de otras ciudades”, precisó.
A continuación, comentó “otro caso
inspirador”, el modelo de la Ciudad de los 10 minutos. “Se está
desarrollando por ejemplo en Barcelona y consiste en convertir grupos de
nueve manzanas en zonas peatonales en los que la calle es propiedad de los
residentes, sin vehículos, y en donde en 10 minutos tienes todos los servicios
necesarios en una red peatonal. Es un estupendo modelo que se está haciendo en diversos
puntos de Europa”.
Y destacó que “estos modelos de
espacios públicos generan mayores índices de calidad de vida y de longevidad. El
casco histórico de Sevilla debería de ser peatonal. La calle para mi es el
espacio público prioritario y el peatón debe apropiarse de la calle. Uno de
los temas fundamentales es la desaparición del coche de la ciudad. El
antagonista del espacio público es el vehículo y debemos pensar en ello y
educar a la población”.
Para concluir, Juanma habló de lo
que necesitan nuestras ciudades para mejorar a nivel urbanístico. “El
urbanismo debe convertirse en un tema educativo y de debate público. Repensar
el espacio público es repensar nuestra convivencia. Solo con voluntad
política y compromiso ciudadano lograremos ciudades más humanas”, subrayó.
Y para ello incidió en que “los
organismos públicos deben identificar los espacios públicos como oportunidades
de desarrollo y proporcionar la dotación necesaria para mejorarlos. Además,
es fundamental insistir en la idea de concursos abiertos con los que surgen las
mejores ideas. Solo a través de concursos y propuestas creativas podremos
diseñar espacios públicos de calidad y obtener ideas brillantes. Es necesario
que los espacios públicos y libres de la ciudad sean motivo de debate. E invertir,
no dejar que todo se diseñe de forma anodina desde las oficinas municipales”,
recalcó.
Por último, añadió que “en las
últimas convocatorias de los Premios COAS no ha habido reconocimiento a
proyectos dentro de la categoría de espacio público, ¿y por qué no?, sencillo, porque
no se promueven desde los organismos públicos, desde la Junta de Andalucía,
desde la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento. En este momento, en la Casa de
la Arquitectura hay una estupenda exposición que recoge algunos magníficos
ejemplos de espacios públicos de calidad en España. Solo dos están en
Andalucía, el proyecto de Kauh Arquitectos, el Parque de la Hoya en Almería; y
la Adecuación paisajística de la Cornisa del Conquero, en Hueva, de M. Luz
Galdames, Luisa Alarcón y Estudio ACTA. Ejemplos insuficientes desgraciadamente”.
Finalmente, Chema concluyó el programa
indicando que “nos llevamos una reflexión sobre cómo estos entornos son mucho
más que simples áreas urbanas: son escenarios de vida y convivencia y
desarrollo social. Invitamos a todos los oyentes a mirar su entorno con nuevos
ojos y a participar activamente en su cuidado”.