La reforma del Centro de Exposiciones, Ferias y Convenciones de Córdoba (CEFC), obra de los colegiados
Francisco Javier Terrados Cepeda y
Fernando Suárez Corchete, ha sido reconocida con el XVII Premio Félix Hernández del Colegio Oficial de Arquitectos de Córdoba (COACo) en la categoría Rehabilitación o intervención en edificios preexistentes.
Por su parte, el premio en la categoría Obra nueva ha sido para el ‘Observatorio de fauna’ en Los Pedroches de
Rafael de la Hoz Castanys.
Centro de Exposiciones, Ferias y Convenciones de Córdoba (CEFC), de Francisco Javier Terrados Cepeda y Fernando Suárez Corchete
Ubicado junto al Parque Joyero de Córdoba y promovido por el Ayuntamiento de Córdoba, el CEFC, construido en 2004, se presentaba como un contenedor industrial de grandes dimensiones cuyas fachadas más largas se abrían al exterior con amplias cristaleras y accesos indiferenciados. No tenía vestíbulo ni dependencias de servicio, ni su interior ofrecía la posibilidad de compartimentarse.
La reforma ha solventado estas carencias y ha otorgado a la envolvente del edificio una imagen de rotundidad y carácter institucional a través de una fachada de hormigón prefabricado en color blanco, horadado por perforaciones rojizas que permiten crear un tamiz de luz para las crujías perimetrales. Este tamiz de luz se inspira en las celosías y en los trazados hispanoárabes presentes en las lacerías de los monumentos cordobeses.
Tras esta reforma, el CEFC se presenta a la ciudad como un “gran espacio flexible en el que tengan cabida una gran variedad de eventos”. El jurado ha valorado estas mejoras como “muy dignas de reseñar, así como la nueva organización del interior del edificio”.
Fotografías: Fernando Alda
Menciones especiales
Menciones especiales 'Categoría de Obra nueva'
El jurado ha otorgado una mención especial en la categoría de Obra nueva al proyecto 'Vivienda unifamiliar aislada proyectada en la calle San Luis, 64 (Puente Genil)', realizada por los colegiados/as del COAS
Irene Serrano Cabello y
José Ángel Rey Torrecillas.

Fotografías: Manolo Espaliú
La otra mención especial en la categoría de Obra nueva ha sido para el proyecto '123 viviendas y garajes en la Manzana 10 del Plan Parcial O7 en Poniente Sur (Córdoba)', proyectada por el colegiado
Javier Caro Domínguez como arquitecto director junto a
Marta Barrera Altemir y
Miguel Gentil Fernández.

Fotografías: Jesús Granada
Mención especial 'Intervención en edificios preexistentes'
Igualmente, en la categoría de Intervención en edificios preexistentes se han concedido una mención especial al colegiado
Miguel Blázquez Gómez-Landero por el ‘Nuevo Búnker y Ampliación del Área de Tratamientos de Radioterapia’ del Hospital Provincial de Córdoba, en la calle Menéndez Pidal de Córdoba.
El proyecto consiste en la reforma y ampliación del servicio de oncología radioterápica del hospital Provincial de Córdoba, incluyendo un búnker que alberga un acelerador lineal para el tratamiento del cáncer. El edifico original se finalizó en 1969, obra del arquitecto Rafael de la Hoz y que ha ido sufriendo diversas reformas a lo largo de estos años, algo muy habitual en este tipo de edificios. Sobre el proyecto, Miguel Blázquez ha destacado que:
La intervención se sitúa en el extremo noroeste y trata de ser respetuosa con el edificio original, sin olvidar la funcionalidad necesaria en este tipo de usos, para lo cual se ocupa el porche existente bajo la planta principal ciega de ladrillo blanco, generando un nuevo acceso claro y digno, con una marquesina que conduce a una sala de espera bien iluminada, con grandes paños acristalados y lamas verticales de aluminio que contrastan con la masividad de la planta superior actual. Esta sala de espera se prolonga, saliendo ya del edificio actual, siguiendo la misma estética, prolongando el perfil metálico existente para dar continuidad, generando en esta zona un gran vestíbulo de doble altura que comunica con la planta inferior mediante una escalera en “U”. Una vez en esta planta, dos patios hacen que la luz siga siendo protagonista, a pesar de estar bajo rasante, evitando así la situación anterior que tenía el servicio, en la que los pacientes llegaban a un espacio oscuro y angosto.
En esta planta inferior se ubican las consultas y las zonas de tratamiento, en la que se ha construido un nuevo búnker para albergar un acelerador lineal para el tratamiento donado por la fundación Amancio Ortega, que se integra perfectamente con los ya existentes.
Se diseña un volumen en la planta superior de la intervención, que conecta con la planta quirúrgica del hospital, a la que se le ha dotado de identidad propia, con un gran voladizo y un acabado de celosía metálica que acentúan dicho volumen.
Entre los patios deprimidos, se ha generado un espacio exterior al nivel de la planta de acceso, que sirva para que los pacientes puedan disfrutar de un espacio al aire libre para espera o descanso.
Con la intervención se ha pretendido respetar el edificio existente y a la vez dotar al servicio de una nueva organización clara y funcional, con grandes espacios bañados de luz natural, con la que esperamos ayudar a este tipo de pacientes y a los sanitarios que los atienden.

Fotografías: Juanca Lagares
La otra mención especial ha sido para la ‘Rehabilitación de la casa de la Fuente del Loro’, en la calle Llana de Almedinilla, obra de la arquitecta
Alicia Jiménez Jiménez.
XVII Premio Félix Hernández
El jurado ha estado compuesto, en esta edición, por José María Manzano Jurado, director de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Granada; Berta García Reguera, arquitecta de la Agencia Pública Andaluza de Educación (APAE); Antonio Cruz Villalón, arquitecto colegiado en el Colegio Oficial de Arquitectos de Sevilla designado por los concursantes y Premio Nacional de Arquitectura; Pablo Manuel Millán Millán, vocal de Publicación del Colegio Oficial de Arquitectos de Sevilla, y Juan Eusebio Benito Pérez, decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Córdoba. Actuó como secretario del mismo el también secretario del COACo, Víctor M. Díaz Huerta.
El jurado, que ha querido llamar la atención sobre la reducción de las candidaturas, que en esta edición han sido 22 frente a las 31 propuestas presentadas en la edición anterior, ha decidido también dejar desierto el premio en la categoría de Intervención en espacio público al no encontrar a ninguna de las candidaturas presentadas merecedoras del galardón.
Por su parte, El Decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Córdoba ha destacado la calidad de los trabajos presentados y ha agradecido a los colegiados que han participado en esta edición; y ha recalcado que el objetivo del premio es “reconocer la arquitectura de excelencia que se hace en la provincia de Córdoba y ponerla en conocimiento del ciudadano”.
El Premio Félix Hernández reconoce desde 1982 la arquitectura de excelencia realizada en Córdoba, en cumplimiento de los estatutos del COACo, que también persigue la divulgación de los valores culturales y sociales de la arquitectura.