La nueva entrega de Arquitectos en la Onda, el
espacio radiofónico del Colegio Oficial de Arquitectos de Sevilla dentro del
programa Más de Uno Sevilla de Onda Cero, ha abordado uno de los temas
que está transformando el sector de la construcción: la arquitectura
industrializada.
El programa, conducido por Chema García y Susana Valdés, ha
contado con la participación de Pedro Luis González de Jesús,
recientemente incorporado a la Junta de Gobierno del COAS como vocal de
Tecnología, quien ha explicado las claves de este modelo constructivo, sus
ventajas y el papel que puede desempeñar para responder a los desafíos actuales
de la vivienda, la sostenibilidad y la modernización del sector.
De la obra tradicional a la economía circular
Durante la entrevista, Pedro Luis González ha explicado que
la arquitectura industrializada supone un cambio profundo en la forma de
construir, trasladando gran parte de los procesos desde la obra a entornos
industriales controlados. En esta línea, ha comentado que “cuando hablamos de
arquitectura industrializada, de lo que estamos hablando exactamente es de
cambiar radicalmente la forma en la que construimos, pasando del andamio a la
fábrica”.
Según ha detallado, este sistema permite fabricar en
talleres o fábricas automatizadas distintos componentes del edificio -como
paneles, fachadas, baños completos o elementos estructurales- para
posteriormente transportarlos y ensamblarlos en obra con precisión y rapidez.
Asimismo, ha destacado que este modelo rompe con la
concepción tradicional de los edificios como elementos permanentes e
inalterables, favoreciendo una visión más flexible y sostenible de la
construcción. Tal y como ha indicado, “pasamos de construir 'monumentos de
hormigón' a diseñar auténticos bancos de materiales, donde todo es trazable y
nada se desperdicia. Es, sin duda, la herramienta más potente que tenemos para
activar la economía circular y la sostenibilidad real en nuestras ciudades”.
Una respuesta a los retos de la vivienda
Uno de los aspectos centrales de la conversación ha sido el
papel que la industrialización puede desempeñar para afrontar algunos de los
principales retos del sector residencial. “No es que sea una herramienta útil,
es que hoy por hoy es la única vía real para solucionar la crisis de la
vivienda”, ha concretado.
En este sentido, Pedro Luis González ha señalado que la
industrialización permite reducir significativamente los plazos de ejecución de
las promociones residenciales, mejorar la calidad constructiva y optimizar el
comportamiento energético de los edificios. Como ha explicado, “los plazos de
entrega se reducen a la mitad”.
También ha puesto el foco en su impacto sobre el empleo,
favoreciendo entornos de trabajo más seguros, tecnológicos y atractivos para
nuevos perfiles profesionales. “Ya no hablamos de trabajar al sol o bajo la
lluvia en un andamio, sino en una planta de alta cualificación tecnológica,
atrayendo a jóvenes y mujeres a una industria innovadora. Es, en definitiva,
una forma de crear vivienda sin dejar a nadie atrás”, ha subrayado.
Industrialización y rehabilitación
Durante el programa también se ha abordado una cuestión
habitual en torno a este modelo constructivo: si la industrialización acabará
sustituyendo a la construcción tradicional. A este respecto, Pedro Luis
González ha defendido que “no estamos hablando de un reemplazo, sino de una
evolución y una convivencia absolutamente necesaria”.
Asimismo, ha recordado que el gran desafío en España y
Andalucía no pasa únicamente por la construcción de nuevos edificios, sino
también por la rehabilitación del parque residencial existente. “La
construcción tradicional no va a desaparecer, entre otras cosas porque el gran
reto que tenemos en España, y de forma muy particular en Andalucía, no es solo
hacer edificios nuevos perfectos, sino renovar de forma integral el parque de
viviendas que ya tenemos”, ha añadido.
La evolución del papel del arquitecto
La entrevista también ha servido para reflexionar sobre cómo
está evolucionando el papel de los arquitectos en este nuevo contexto. “El
arquitecto deja de ser alguien que simplemente dibuja un edificio sobre el
plano para convertirse en el director de orquesta de todo el ciclo de vida de
la construcción, y ahí nuestro papel sigue siendo absolutamente esencial”, ha
comentado.
Además, Pedro Luis González ha defendido que la
industrialización no sustituye la labor creativa y técnica de la arquitectura,
sino que exige nuevas capacidades vinculadas a la planificación, la
coordinación y el uso de herramientas digitales avanzadas. “Industrializar
jamás va a significar dejar de pensar la arquitectura. La industrialización
transforma los procesos físicos, los acelera y los hace más eficientes, pero la
arquitectura sigue necesitando creatividad, reflexión y un profundo criterio
técnico”, ha detallado.
En este sentido, ha destacado el papel de metodologías como BIM,
que “permiten realizar simulaciones energéticas y anticipar el comportamiento
de los edificios antes de su construcción”.
Además, ha señalado que la evolución tecnológica ha
permitido eliminar muchos de los prejuicios asociados a este modelo
constructivo. “Cada vez hay más medios para hacer que un edificio sea de tal
manera que no puedas distinguir el que está industrializado del que no”, ha
indicado.
El programa también ha destacado que la arquitectura
industrializada no pretende sustituir los modelos tradicionales de
construcción, sino incorporar nuevas herramientas y procesos que permitan
responder de forma más eficiente, sostenible e innovadora a los desafíos
actuales de la vivienda y la edificación.
El COAS y el Colegio
Oficial de la Arquitectura Técnica de Sevilla han constituido recientemente el Grupo de Trabajo de Arquitectura Industrializada Colaborativa, una iniciativa
orientada a impulsar la colaboración, la formación y la investigación en este
ámbito.