Martes, 10 de febrero de 2026

Estudio Carbajal y Estudio Acta, ganadores del concurso para la nueva Casa Consistorial de Roquetas de Mar

Estudio Carbajal SLP, integrado por José Antonio Carbajal Navarro, Nicolás Carbajal Ballell y Rodrigo Carbajal Ballell, y Estudio Acta, constituido por Ramón Pico Valimaña y Javier López Rivera, han resultado ganadores del concurso para el proyecto de la Nueva Casa Consistorial de Roquetas de Mar y la ampliación de la Plaza de la Constitución y los espacios públicos adyacentes.

La propuesta, de uso administrativo, se emplaza en la Plaza de la Constitución y contempla una superficie construida de 5.642 m².

El equipo autor ha contado, además, con la colaboración de los arquitectos Fernando Moreno, Alejandro Fernández, Pilar Miquelajauregui, Emile Rudy y Gerardo Moreno; los arquitectos técnicos Jesús Bozzo y Fernando Casquero; Pedro Lobato en el cálculo estructural y Miguel Sibón en el cálculo de instalaciones.

Memoria del proyecto

La vertiginosa transformación del municipio de Roquetas ha ocasionado los rasgos típicos del efecto sprawl contemporáneo, una de cuyas características señaladas sería la ausencia de un centro urbano con memoria, identidad y consistencia. Este proyecto pretende crear un lugar que proporcione los ingredientes ausentes para consolidar un salón urbano en el corazón de la ciudad mediante una implantación que potencie las virtudes de esta ubicación. Incluye el ámbito liberado tras la demolición del conjunto de edificaciones que constituyen hoy el Ayuntamiento y colmatan la manzana, dando lugar a un espacio público con vocación de operar como centro simbólico e identitario de la población. Para ello la edificación asume la alineación de la fachada de la Parroquia de Nuestra Sra. del Rosario, duplicando la superficie de la Plaza de la Constitución. El volumen resultante de esta estrategia de ocupación se talla y horada en su planta baja para garantizar la permeabilidad entre esta plaza y la de Luis Martín - C/ Duque de Ahumada. El tallado se produce mediante la liberación de la esquina de C/ Cid para favorecer las visuales y la circulación de personas, mientras que el horadado consiste en la apertura de un tránsito posible a través del edificio, cruzando el atrio central que lo ordena.

La propuesta viene a dar respuesta a la precaria situación de la sede actual -resultado de una sucesión de inmuebles y espacios diversos añadidos a lo largo de los años- incapaz de atender las necesidades de orden institucional, funcional, de accesibilidad, de eficiencia energética o simplemente espaciales que requiere. Controlar su escala e impronta urbana ha sido una pretensión del proyecto, así como contribuir a la nueva escena urbana con una imagen neutra en la que se pone el acento en la continuidad del espacio de planta baja y el hueco del balcón central (elemento identificador por antonomasia de la imagen institucional en la memoria colectiva de la ciudadanía), ambos marcados por la profundidad de las sombras.

En esencia, su estructura organizativa dispone los espacios relacionados con el público (atención ciudadana, salón de plenos, control de accesos…) en planta baja, en los niveles intermedios las áreas de trabajo y en cubierta espacios de encuentro y descanso. Solventa una doble demanda, facilitar el desempeño de las actividades y, al tiempo, la atención a los ciudadanos, y para ello, se han procurado espacios diáfanos, bien iluminados y ventilados, amplios y flexibles que generen un entorno de trabajo útil y confortable. Con circulaciones claras de identificar por los visitantes y espacios adecuados para ser atendidos en cada uno de los servicios que lo requieren. Para lograrlo, se ha proyectado una estructura que permita una organización realmente versátil, adaptable a las necesidades cambiantes a lo largo del tiempo gracias a la diafanidad de las plantas y los módulos estructurales adoptados, que permiten disponer indistintamente espacios de trabajo abierto y compartimentados. Las circulaciones (pública y reservada) diferenciadas en sendos núcleos o incluso la modulación de los cerramientos de fachada (que ofrecen la posibilidad de dividir en diversas superficies los ámbitos de trabajo) permiten hacer efectiva de manera eficaz esa premisa de flexibilidad y adaptabilidad. La distribución de las crujías planteada en torno al gran vacío del atrio, hace posible comunicar las áreas de trabajo y circular tangencial y transversalmente entre ellas sin interferirlas. El apoyo de servicios, comunicaciones y dotaciones concentradas en ambos extremos asegura esta versatilidad. Todo ello permitirá la organización de espacios por áreas homogéneas en niveles, planteadas armonizando criterios de organización interna, eficiencia y de idoneidad en la atención al ciudadano y asegurando el bienestar y confort de los trabajadores gracias a las condiciones de dotación, ratio m2/puesto de trabajo, iluminación, ventilación, seguridad, ergonomía y accesibilidad de los espacios creados.

La concepción del atrio cubierto como un gran espacio a disposición de la ciudadanía, de celebración de actividades y actos públicos diversos, o el que la cubierta del edificio sea un solárium ajardinado que pueda convertirse en un lugar de reunión y descanso en la mejor tradición mediterránea, son características esenciales del proyecto. También el uso de protecciones solares en los frentes de mayor exposición y el distinto tratamiento de las envolventes que responde a las características urbanas de cada uno de esos frentes y a su orientación solar.

Esta organización volumétrica, además de controlar formalmente el espacio urbano, permite, gracias a su factor de forma y a la presencia del patio central, mejorar las condiciones bioclimáticas del edificio, en función de su orientación solar y las circulaciones de aire controladas. El planteamiento racional de las soluciones funcionales, constructivas y estructurales, su modularidad y su facilidad de ejecución de forma que se favorezca el mantenimiento y economía de la explotación futura, la elección en definitiva de soluciones testadas en edificios de este tipo y en este sentido, la optimización de las instalaciones propuestas y la elección de los materiales según criterios de simplicidad, robustez, proximidad, fácil conservación y máxima durabilidad, han guiado un proyecto con voluntad de edificar una sede institucional capaz de atender las necesidades actuales y asumir otras futuras.