En un momento en que la sostenibilidad y la calidad del
entorno construido constituyen ejes estratégicos del desarrollo económico y
social, el Consejo de Arquitectos de Europa (ACE), a través de su
Grupo de Trabajo de Internacionalización y nuevos modelos de negocio (ACE-IBM),
ha promovido el estudio The
Value Chain of Construction: How Can Architects Occupy a Larger Role?,
un riguroso documento que analiza cómo la profesión puede liderar los retos
actuales y futuros del sector. Coordinado por el Consejo Superior de los
Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), el estudio profundiza en el valor
añadido de la figura de los/as arquitectos/as en la cadena de valor de la
construcción con el fin de ayudarles a reforzar su papel en el sector,
aumentando su influencia con nuevas áreas de especialización.
Tradicionalmente, la labor del arquitecto/a se ha centrado
en el diseño urbano y arquitectónico. Sin embargo, los cambios en los procesos
constructivos del siglo XXI, impulsados por la sostenibilidad, abren nuevas
áreas de especialización como la eficiencia energética, la industrialización,
la digitalización, la participación ciudadana y la coordinación social. Estas
transformaciones responden a compromisos internacionales como la Agenda 2030 de
la ONU y el Pacto Verde Europeo, orientados a mitigar y/o paliar los efectos
del cambio climático y promover una Europa más sostenible de aquí a 2050.
Asimismo, mecanismos como las ayudas Next Generation de la
Unión Europea han impulsado estrategias de rehabilitación urbana y
descarbonización de edificios, generando nuevas oportunidades para el sector.
La presidenta del CSCAE, Marta Vall-llossera,
destaca: “Estamos viendo un aumento de las
desigualdades y de la vulnerabilidad de sus poblaciones, derivado de los
efectos del calentamiento global, los problemas de acceso a una vivienda digna,
adecuada y asequible en todo el continente, la cuarta revolución industrial y
el deterioro del patrimonio construido. La respuesta a esos retos se halla en
la apuesta por un entorno construido de calidad y, en ese proceso, el papel de
coordinación que tienen los arquitectos y arquitectas dentro de la cadena de
valor de la construcción es una garantía para el interés general, gracias a un
conocimiento técnico y humanístico dirigido al cuidado de las personas y del
planeta”.
“El espíritu de este estudio es potenciar y ampliar el
papel de la Arquitectura y la influencia de sus profesionales en la
construcción de nuestros entornos urbanos para, así, contribuir a un futuro
mejor de nuestra sociedad. Es el momento de transformar las viviendas, los
edificios, los barrios y las ciudades para mejorar la vida de las personas,
haciendo hincapié en la inclusión, la sostenibilidad, la belleza y la calidad”,
subraya el subdirector del Observatorio 2030 del CSCAE, Sergio
García-Gasco Lominchar, que, como presidente del Grupo de Trabajo ACE-IBM
ha coordinado el documento.
La circularidad en la construcción
La entrada en vigor de normativas como la Directiva Europea de Eficiencia
Energética de Edificios (EPDB) y su transposición en España reflejan la
realidad de un sector en el que la sostenibilidad abarca todo el ciclo de vida
del edificio, desde el diseño del proyecto arquitectónico hasta la fabricación
de los materiales de construcción y su reutilización o reciclaje. Esto exige
medir la huella de carbono y fomentar la innovación en materiales y procesos,
ámbitos en los que, según recoge el estudio, los/as arquitectos/as, gracias a
su rol dentro de la proyección del entorno construido, pueden tener un papel
más amplio y cubrir áreas profesionales más allá del propio diseño.
Para los integrantes del Grupo de Trabajo de
Internacionalización y nuevos modelos de negocio del ACE, lejos de representar
una amenaza, este escenario constituye una oportunidad única para que los/as
arquitectos/as refuercen su papel como coordinadores/as globales del proceso
constructivo, integrando diseño, sostenibilidad y tecnología. Este estudio
analiza, en concreto, los perfiles profesionales implicados y los espacios que
actualmente ocupan los/as arquitectos/as, así como los nuevos nichos de oportunidad
que surgen con los procesos innovadores.
Visión integral ante desafíos complejos
El proceso de construcción se ha vuelto más complejo, con una normativa más
amplia y exigente y nuevas áreas de trabajo, y ello obliga al arquitecto a
incorporar a su conocimiento y a su labor, nuevos aspectos esenciales, como
la circularidad, la huella de carbono o la estrategia energética.
según el estudio, es un error separar estos aspectos del diseño, ya que las
decisiones tomadas al planificar un edificio impactan directamente en estos
parámetros.
El objetivo del estudio es ayudarle, por lo tanto, a liderar
también los perfiles emergentes, poniendo el foco en la innovación, la conexión
con la sociedad y la sostenibilidad. Se trata de guiar la transformación de los
entornos construidos hacia un futuro más inclusivo, eficiente y responsable
para lo cual el/a arquitecto/a actuaría como figura que equilibra, integra y
coordina las variadas perspectivas profesionales que intervienen en la
construcción, utilizando su comprensión integral del proceso.