Y en el tercer capítulo de este repaso por los
reconocimientos a la arquitectura sevillana y sus protagonistas, nos remontamos
al mes de julio cuando nos hacíamos eco de los Premios
Andalucía de Arquitectura 2024, que concede la Junta de Andalucía para
resaltar el trabajo de los profesionales más destacados dentro del panorama
arquitectónico andaluz.
El arquitecto y ex presidente del grupo Otaisa Luis Fernando
Gómez-Estern; la nueva nave del Centro Logístico Mayoral en Málaga; la
proyección del estudio sevillano Práctica y Arquitectura Urbanismo SLP; la
rehabilitación del Ayuntamiento de Fuentes de Andalucía, y el arquitecto
granadino Alejandro Muñoz Miranda, fueron los reconocidos en esta edición.
Según el fallo del jurado, el Premio especial en la
modalidad de Trayectoria Profesional Consolidada recaía en la figura
de Luis Fernando Gómez-Estern (Sevilla, 1942), por su
capacidad para introducir "una forma de producir arquitectura hasta
entonces nunca vista en Andalucía, con una intensa vocación de servicio a la
sociedad y fruto del quehacer colectivo, mucho más próxima a lo que por
entonces estaba sucediendo en otros países de Europa y el resto del mundo. Su
concepto de la arquitectura combina la modernidad y la preocupación por la
tradición y la cultura arquitectónica de la ciudad histórica, empeñándose en
sus obras de rehabilitación en su conservación y
desvelamiento”. Igualmente, el jurado ha destacado “su dedicación
como jefe de equipo de proyectos en el campo del urbanismo, edificios
singulares públicos y privados, así como en la restauración y rehabilitación de
monumentos y edificios históricos”.
Entre sus realizaciones se encuentran edificios tan
emblemáticos como la sede de Sevillana de Electricidad, el edificio Sevilla-1,
el edificio de viviendas de Huerta del Rey, así como intervenciones en
patrimonio histórico como la rehabilitación de las Casas de la Judería, las
Casas Consistoriales de Sevilla o el Hospital Tavera de Toledo.
Respecto al reconocimiento a la Trayectoria
Profesional Emergente fue para el estudio sevillano Práctica Arquitectura y Urbanismo
SLP, fundado por Jaime Daroca, José Mayoral y José Ramón Sierra mientras
trabajaban juntos en Harvard University Graduate School of Design. “El equipo
Práctica destaca por la proyección internacional adquirida a través de su
participación en concursos de arquitectura, tanto en Europa como en países
iberoamericanos”, señala el jurado.
Entre otros proyectos fueron valorados la Regeneración del
río Somes en Cluj-Napoca (Rumanía), el complejo residencial en Santiago de
Chile (Chile) o actuaciones más próximas como la Manzana Verde (Málaga) o el
edificio para 125 VPO en Sevilla, actualmente en construcción en la barriada de
Jardines de Hércules.
En la modalidad de Trayectoria Profesional Emergente también
se fue premiado con una mención especial a Serrano+Baquero Arquitectos (Granada)
y a José Francisco
García Sánchez (Almería).
El premio a la Arquitectura de Nueva Planta correspondió
a la nueva nave del Centro Logístico Mayoral en Málaga, del
arquitecto Rafael Urquiza
Sánchez. “La actuación viene a significar la tipología de nave
industrial, dotándola de singularidad mediante un lenguaje formal conectado con
la industria textil y el empleo de una materialidad liviana, que contrasta con
su imponente tamaño. Esta envolvente supone además un ejercicio de innovación
constructiva", según valora el jurado, “dado que su doble piel permite la
entrada de luz natural a la vez que protege su interior de la radiación solar
directa, mejorando así el comportamiento térmico del edificio”.
En esta modalidad también se premió con una mención
especial el proyecto Materia intangible. Parroquia del
Espíritu Santo en Granada, obra de Elisa Valero Ramos, y la Lonja
de pescado y ordenación de la zona sur del Puerto de Roquetas de Mar,
realizada por Estudio Acta.
Y en la categoría de Conservación, Rehabilitación y
Puesta en Valor del Patrimonio Edificado, el jurado se decantó por la
intervención realizada por Ignacio
Laguillo Díaz en el Ayuntamiento de Fuentes de Andalucía.
En este caso, se destaca “no sólo el rigor en la intervención armoniosa de un
edificio histórico mediante un lenguaje contemporáneo”, sino “el empleo de
técnicas constructivas tradicionales, como es en este caso el uso de
morteros”. Además, se puso “igualmente en valor la importancia de este
tipo de actuaciones en edificios que son referenciales para preservar y
estimular la vida en los pequeños municipios”.
Dentro de esta categoría, el jurado propuso igualmente
otorgar sendas menciones especiales a la recuperación
volumétrica del antiguo monasterio de Santa Clara, obra de Pablo Millán Millán; la restauración
parcial de cubiertas en el Palacio de los leones de la Alhambra, obra
de María
Victoria Mir de Miguel, y la restauración de las cubiertas de
la Mezquita de Córdoba, del arquitecto Gabriel Rebollo Puig.
Por último, el arquitecto Alejandro Muñoz Miranda, de Granada, fue
reconocido con el premio en la modalidad de Construcción e
Innovación por el proyecto "Entrelazamientos tectónicos.
73 viviendas de alquiler", en Málaga.
El jurado valoró que “esta actuación propone un salto
técnico con respecto al ladrillo, asumiendo su contemporaneidad y apostando por
una fachada abstracta y masiva en hormigón. El bajo relieve de grecas,
asimismo, incita a la vibración con la incidencia solar y da respuesta a las
necesidades de ventilación. Se configura de esta forma un concepto de
arquitectura bioclimática que resulta sumamente innovador en términos de
materiales y volumetría”.
La mención especial recayó en el arquitecto
malagueño Rafael Urquiza
Sánchez.
El jurado que ha concedido los Premios Andalucía de
Arquitectura estuvo integrado por representantes de la administración
autonómica como el viceconsejero de Fomento, Articulación del Territorio y
Vivienda, Mario Muñoz-Atanet; la secretaria general de Vivienda, Alicia
Martínez; o el director general de Ordenación del Territorio, Urbanismo y
Agenda Urbana, José Andrés Moreno, pero también por representantes de la
profesión como la presidenta del Consejo Andaluz de los Colegios Oficiales de
Arquitectos de Andalucía, Noemí Sanchís.

También en el mes de julio, Paradigma Estudio, constituido por María Navarro y Manuel Jesús Píriz, ganó el primer premio del Concurso para 8 viviendas energéticamente eficientes de promoción pública en Jerez de los Caballeros (Badajoz).
La propuesta sugiere una reflexión en torno a la vivienda contemporánea y su construcción estándar, en este caso, la propuesta echa la vista atrás y pretende rescatar estrategias y sistemas que siempre han funcionado en la vivienda extremeña tradicional: Muro de carga, espacios equivalentes, estancias servidoras, patio trasero y, además, estrategias climáticas como: ventilación cruzada, enfriamiento evaporativo, inercia térmica, confort higrotérmico.
Se propone una tipología de vivienda compuesta por crujías estructurales de muros de carga que albergan espacios equivalentes, con la misma dimensión para permitir una flexibilidad y adaptabilidad al uso, que disuelven el funcionamiento y la jerarquía tradicional manteniendo el espíritu de la tipología de vivienda extremeña. Este módulo permite una adaptación de la escala de la vivienda a la escala del usuario.
Cada vivienda se divide en dos plantas, permitiendo reducir la superficie de envolvente, dando lugar a una vivienda compacta y equilibrada. Un desarrollo que permite contar con todo el programa funcional mínimo en planta baja, y con dos habitaciones extra en planta primera. Este esquema permite que la habitación de planta baja pueda usarse como espacio polivalente (despacho, sala de juegos…) que puede ir mutando de uso y adaptarse al modo de vida de los usuarios, sin perder en ningún momento la privacidad de la planta superior. Los espacios servidores (aseos, núcleo de comunicación) se ubican en el área con menos luz y ventilación de la vivienda, optimizando la iluminación en el resto de las estancias, y ubicando las zonas vivideras en zonas con doble fachada, favoreciendo la ventilación natural de las mismas.
Hacia el exterior, se busca preservar la intimidad con la reducción de huecos en fachada y la introducción de celosías que permiten la privacidad interior sin evitar la ventilación natural cruzada de las estancias. Al igual que la vivienda tradicional extremeña, las estancias se vuelcan al patio de atrás donde se desarrolla la vida, que posee las mismas dimensiones de una estancia interior de la vivienda, como prolongación de la misma.


Y a mediados de julio, el Colegio Oficial de Arquitectos de Málaga celebró la ceremonia de entrega de los Premios Málaga de Arquitectura 2024. La gala, conducida por la arquitecta y comunicadora Núria Moliner, contó con la presencia de numerosos profesionales del colectivo y del sector de la construcción y la promoción inmobiliaria.
En esta edición, se establecieron siete modalidades distintas, que abarcaban una variedad más amplia de proyectos. El jurado estuvo formado por los arquitectos Carme Pinós, Ignacio Vicens, Paloma Baquero, Jonathan Ruiz, Jorge Tárrago, Luis Valdelomar y Pedro Torrijos, que han evaluado rigurosamente las propuestas presentadas. En total, se otorgaron 10 premios y 10 accésits a obras y trabajos que destacaban por su calidad, relevancia arquitectónica y su impacto en el entorno urbanístico.
Entre los proyectos reconocidos, destacaban las siguientes obras de colegiados y colegiadas:
Premio Obra Joven a la sede del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Málaga llevada a cabo por el colegiado Alberto Aranega López junto a Carolina Rivera Vázquez, Julia Herrera Sánchez y Pablo Sepúlveda Blázquez.
En el fallo "se han tenido en cuenta las decisiones de articulación que genera un edificio cuya arquitectura se coloca con soltura entre la rotundidad urbana y la delicadeza espacial".
El programa para la nueva Sede del Colegio de Farmacéuticos de Málaga, gira en torno a un patio central, núcleo y distribuidor de todas las estancias del edificio. Partiendo de esta idea de manzana cerrada en la que el patio es protagonista y ágora de la vida colegial, el edificio se va perforando y fragmentando en planta baja para dar lugar a los diferentes accesos del edificio, así como para conservar la arboleda preexistente en la parcela. El volumen inicial evoluciona con giros de 20º hacia una volumetría más compleja, buscando tanto la mejor orientación como las mejores vistas, debido a la hostilidad de la Avenida Carlos Haya a la que da su fachada principal.
El proyecto parte de la base de tres conceptos que van a configurar el edificio: la arquitectura tradicional, la flexibilidad de usos y la integración en la naturaleza y la trama urbana.
Arquitectura tradicional
La ciudad mediterránea tradicional se ha estructurado en torno a sus espacios públicos, herencia de nuestro pasado latino. Es por ello que esta intervención se basa en la ciudad tradicional y su escala humana, teniendo presente los criterios de sostenibilidad pasiva (orientación, materiales, distribuciones, celosías, etc.) que nos brinda y aprovechando, además, la tecnología actual.
En el proyecto, el patio funciona como distribuidor natural de las estancias (tal y como ocurre en la casa patio) generando dobles ventilaciones y circulaciones.
Asimismo, jugamos con la contención en la apertura de huecos en fachada. Llenos y vacíos, tienen el mismo protagonismo y dan ritmo a la composición.
Como medida extra de control lumínico y solar, a las ventanas se les añade un elemento que rescatamos de la arquitectura tradicional: la celosía. Esto ayudará a controlar la luz que entra además de dar privacidad.
En cuanto a los materiales, optamos por materiales locales, que reduzcan la huella de carbono. La piedra caliza de la fachada refleja el impacto solar y su superficie porosa acumula agua para su posterior evaporación, mejorando la envolvente térmica.
Flexibilidad de uso
Entendemos que la labor de los colegios profesionales está en un proceso de evolución y adaptación a la revolución digital en la que vivimos inmersa. Esta situación más allá de ser coyuntural, hará que sea necesario una reconfiguración de los espacios en un futuro, adaptándose a un mientras tanto constante.
Integración en la naturaleza y entorno urbano
El diseño tiene muy en cuenta la situación de la parcela. Una antigua casa palacio del que solo quedaba un jardín consolidado. El edificio quiere integrarse en este entorno tanto natural como urbano, intentando hacer ciudad y mejorando el entorno, pero a su vez respetando el carácter natural, suburbano y residencial de la parcela.
Por otro lado, el edificio va adaptando su geometría para dialogar tanto con los edificios de cinco plantas de alrededor como para las casas de sólo una planta, con las que hace medianera.
Fotografías: Jesús Granada
Accésit a la rehabilitación de un edificio decimonónico de viviendas y oficinas en el centro de Málaga realizado por la colegiada Sara Tavares Costa y Pablo Fernández Díaz-Fierros. El jurado valoró "la vigencia de la intervención y el estado general de conservación".
El edificio, obra del arquitecto Jerónimo Cuervo González a finales del siglo XIX, se encuentra en pleno centro histórico malagueño, haciendo esquina entre las calles peatonales Liborio García y Nueva. A diferencia del armonioso diseño de las fachadas, la planta tipo era muy irregular y, salvo la clara organización de la primera crujía, desarrollada paralela a las mencionadas calles en fachada y en torno a un pequeño patio interior, el resto era confuso y carente de unas mínimas condiciones de iluminación y salubridad.
El proyecto, finalizado en mayo de 2010, pretende recuperar el clásico trazado decimonónico malagueño de crujía en torno a un patio. Con este propósito se aumentó el hueco central mediante la adición de los tres insalubres patinillos que sin criterio se repartían por la desorganizada planta primitiva, ampliando su comportamiento meramente funcional para convertirlo en elemento ordenador, un espacio de uso y disfrute y una fuente generosa de iluminación y ventilación natural. Es pertinente indicar que el local comercial de la planta baja y la planta primera no se incluyeron en la intervención. No obstante, fue un trabajo complejo en el que se sumaron y superpusieron acciones de rehabilitación, restauración y nueva arquitectura, procurando otorgar una coherencia interna y una convivencia pacífica de lo nuevo con lo existente en todo el conjunto edificado.
En planta conviven, adecuadamente diferenciadas, viviendas y oficinas: un caso extraordinario en los edificios protegidos del centro de la ciudad que supuso la modificación puntual de la ficha de catálogo. Se atendió especialmente a las viviendas, situándolas en fachada y, en consecuencia, contribuyendo a la revitalización del centro histórico malagueño de la primera década del siglo corriente.
La obra fue distinguida con el Premio Málaga de Arquitectura 2011 en la modalidad de Rehabilitación y Restauración de ámbito privado.
Fotografías: Pablo Fernández Díaz-Fierros
Accésit al proyecto Colección Conferences [CSS] del colegiado Ferrán Ventura Blanch y Nerea Salas Martín. El jurado destacó "su contenido de alta calidad, dirigido a los profesionales del sector".
La colección conferences recoge hasta 2023 un total de 25 publicaciones. Contenidos todos ellos generados en proyectos de investigación, jornadas de difusión, cátedras, espacios docentes, proyectos de innovación educativa, o trabajos realizados por arquitectos y arquitectas que plantean un avance en la arquitectura y con un gran compromiso con la sociedad.
A lo largo de 12 años de vida la colección bajo un mismo marco nos muestra un recorrido por todo el territorio peninsular recabando aquellas investigaciones arquitectónicas con la humilde intención de que no queden en un vacío. De esta forma se recogen trabajos de la Universidad de A Coruña, U. Politécnica de Catalunya, U. Politécnica de Madrid, U. de Málaga, U. de Sevilla, U. Politécnica de Valencia. Universidade Lisboa, U. Internacional de Andalucía. Se implican en la colección todos los departamentos universitarios que engloban la disciplina arquitectónica: Proyectos arquitectónicos, Urbanismo, Teoría, Historia y Composición arquitectónicas, Construcción arquitectónica y Expresión Gráfica Arquitectónica, cubriendo así todos los ámbitos de investigación en torno a lo arquitectónico.
En un momento donde la arquitectura precisa de este compromiso social la colección conferences mediante un formato manejable de 17x24cm se convierte en una herramienta de fácil acceso para toda aquella persona interesada en los diferentes campos de la arquitectura. Más de 200 autores y autoras han transitado por esta colección, creciendo cada día más a modo que su difusión tiene mayor alcance.
Un total de 30 coordinadores/as han realizado todo este trabajo que hoy se muestra, más de 200 autores han puesto su nombre en alguno de los 25 números publicados, llenando de gran contenido sus páginas. Sirva este documento de homenaje a todos y todas aquellas que han pasado de una forma u otra por las páginas impresas de estos libros de compromiso con la arquitectura y la sociedad.
Valores asociados a Compromiso: Desde la Colección CSS de RU Editorial se busca poner a disposición de cualquier persona los diferentes trabajos de investigación e innovación generados en distintos ámbitos vinculados a la arquitectura, desde los centros de investigación a los estudios de arquitectura, donde se está gestando el conocimiento. Contenidos todos ellos generados en proyectos de investigación, jornadas de difusión, cátedras, espacios docentes, proyectos de innovación educativa, o trabajos realizados por arquitectos y arquitectas que plantean un avance en la arquitectura y con un gran compromiso con la sociedad.

Otro de los protagonistas del mes de julio fue el estudio de arquitectura Vázquez Consuegra, que ganó el concurso para la construcción del Ayuntamiento de Montegiorgio (Italia), un edificio construido sobre los restos del antiguo Convento de San Francisco. La propuesta contará, además, con la rehabilitación de una de las dos edificaciones supervivientes del conjunto conventual, la escalera Panfili. Esta escalera es el único resto que pervivió a la demolición del convento en 1953.
La propuesta ganadora tiene como principal objetivo la puesta en valor de los dos principales edificios históricos supervivientes que pertenecieron al conjunto conventual de San Francisco, la antigua Iglesia y la Escalera del Panfili (Pio Panfili, arquitecto y pintor del siglo XVIII). Para lograrlo se propone la demolición de los edificios construidos en los años 50 adosados a la iglesia y la creación de un nuevo espacio público, interpuesto entre los dos edificios existentes. Esto se consigue reduciendo significativamente la nueva volumetría prevista en el programa, mediante la decisión de localizar la parte menos representativa y pública dentro de un basamento funcional, en el zócalo histórico existente -la parte residual de las murallas de la ciudad- bajo el nivel de la plaza del Convento.
De esta forma, se consigue un doble objetivo: por una parte se concentran las funciones públicas, protocolarias y culturales en torno a la escalera monumental del Panfili y, por otra, se propone ahora una gran terraza panorámica, con una vista de 360º ante el espléndido paisaje circundante, al situarse en el punto más elevado de Montegiorgio, donde antes estuvo el convento de San Francisco.
La escalera histórica -lo que fue una vez «la Scala nuova» del convento- se convierte en el elemento neurálgico de la nueva construcción sobre rasante, la columna vertebral en torno a la cual se organizan los usos y las funciones públicas, precisamente por su carácter distributivo y representativo. A su alrededor se localizan, por un lado, la gran Sala del Consejo (con sus anexos), dotada de un gran lucernario con acceso desde el nivel intermedio de la escalera y, por otro, un espacio expositivo en dos niveles, de dimensiones y características diferentes respecto a las de la Sala, concebidos como antiquarium/museo para la exposición de obras de arte, muebles y fragmentos arquitectónicos llegados hasta nuestros días, que pertenecieron al convento de San Francisco.


Y ya finalizando el mes de julio, el estudio Bulnes + Elliott Arquitectos, constituido por Pilar Ruiz Bulnes y Jacinto Pérez-Elliott Fernández, obtuvo el primer premio en el concurso para la construcción de ocho viviendas de promoción pública energéticamente eficientes en un edificio plurifamiliar, situado en la calle Villabona nº23, de Arroyo de la Luz (Cáceres). El objeto de este concurso es la prestación de los servicios necesarios para la redacción del proyecto y el estudio de seguridad y salud.
CUATRO [X] CUATRO investiga acerca de una nueva tipología de inmueble de planta cuadrada, donde cuatro piezas -iguales, pero bien diferencias- giran en torno a un patio central.
Este sistema permite, por un lado, el crecimiento progresivo de la edificación en función de la demanda. De este modo, la primera fase a ejecutar, consistente en ocho viviendas, correspondería con la construcción de dos de las piezas en esquina (4 viviendas por pieza). Progresivamente, podría construirse una tercera pieza, con tres viviendas por planta (y planta baja libre para aparcamientos) y, finalmente, una cuarta pieza con otras tres viviendas más. Se completaría así de manera progresiva e independiente la construcción de las 14 viviendas que permite la normativa en el presente solar.
Por otro lado, esta tipología puesta en práctica cuenta con numerosas ventajas en el ámbito climático. La separación de las piezas, así como su disposición en torno a un patio permite una ventilación cruzada total, un aislamiento acústico pasivo entre viviendas y la generación de un microclima que autorregula los espacios comunes.
En cuanto a la distribución del interior de las piezas, estas se conforman en bandas diferenciadas. Las instalaciones se concentran y los espacios servidos quedan liberados. Se dota así a las viviendas de gran flexibilidad, puesto que los tabiques siempre pueden ser reconfigurados. Cabe también destacar la reconceptualización de la disposición de los baños. En uno de ellos, las funciones aparecen divididas de modo que usos que tradicionalmente se han entendido juntos, aparecen ahora como funciones independientes. Se permite así que ambas cabinas puedan usarse simultáneamente. Todo ello, con el fin de generar unas viviendas que se adapten a las necesidades aún por conocer de los futuros inquilinos.