Lunes, 23 de diciembre de 2024

2024, un año de reconocimientos a la arquitectura sevillana (I)

Se acaba 2024 y como cada año, desde el Colegio de Arquitectos de Sevilla, hacemos un repaso por los premios y reconocimientos que se han entregado a la arquitectura sevillana y sus profesionales en estos últimos 12 meses. Allá vamos:

En enero, los Premios de Arquitectura de Taiwán 2023 habían reconocido al Centro de Música Pop de Kaohsiung por su planificación diversa y múltiples niveles espaciales, así como por crear un buen ambiente al aire libre y de actividad en la zona en la que se ubica. En esta edición llegaron a la final 12 proyectos de un total de 239 seleccionados inicialmente. En concreto, el Centro de Música Pop recibió el ‘Premio Especial a la Vitalidad Urbana’, por la transformación de la ciudad que ha supuesto esta iniciativa.

Este proyecto es el resultado del Primer Premio de un concurso internacional que se otorgó al equipo español Made In en 2011 y en el que participaron Mark Ongg, Manuel A. Monteserín Lahoz, José Mª de Cárdenas y Luis Ybarra (EDDEA), Beatriz Pachón Castrillo, M. Javier Simó, Andrés Infantes, Antonio Alejandro, Xavier Aguiló i Aran y Guillem Baraut Bover. Así, con la intención de desarrollar un tejido que formase parte de la vida cotidiana de la ciudad y ofreciese espacios de actividades a los taiwaneses, el estudio sevillano hizo una revisión del concepto, gracias a los esquemas de flujos de personas y equipamientos.


También en enero, el Cabildo Catedral y la Fundación de Investigación de la Universidad de Sevilla (FIUS) acordaron incorporar al arquitecto doctor y colegiado Miguel Ángel López López al equipo de investigación que, coordinado por el profesor Jaime Navarro Casas, desarrolla las tareas de inspección permanente para el chequeo y diagnóstico del estado de la construcción e instalaciones del templo catedralicio.

Miguel Ángel López López cuenta con una sólida formación enfocada principalmente al patrimonio histórico artístico, siendo experto en la utilización de las nuevas tecnologías en la arquitectura y contando con un amplio currículo en la redacción de planes directores, proyectos de conservación y restauración, dirección de obras de edificación y trabajos de ordenación del territorio.

Pero este no fue el único nombramiento, Ángel Martínez García-Posada también fue designado en enero nuevo Director de Colecciones de la EditorialFQ. Arquitecto por la Escuela de Arquitectura de Sevilla (2001), doctor arquitecto por el Departamento de Proyectos Arquitectónicos de la Universidad de Sevilla (2008), profesor desde 2005 y profesor titular desde 2022, es responsable de la colección Arquitectura de la Universidad de Sevilla, director del grupo de investigación Proyecto y Patrimonio de la Junta de Andalucía y coeditor de la publicación Galerías. Anuario de la Escuela de Arquitectura de Sevilla. Además, este año ha sido comisario junto a María González García y Juan José López de la Cruz de la XVI Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo (BEAU).

Asimismo, ha participado en diversos comités científicos de publicaciones especializadas o de eventos arquitectónicos, como el del Pabellón Español de la Bienal de Arquitectura de Venecia de 2016 premiado con el León de Oro, los Seminarios Hispano-Lusos de Arquitectura, Patrimonio y Paisaje Fronteiras, o los Congresos de Arquitectura Moderna de la Fundación Alejandro de la Sota. 

Como docente e investigador ha publicado numerosos artículos en revistas especializadas y ha escrito o editado publicaciones sobre arquitectura, ciudad, territorio o arte contemporáneo. Desarrolla su actividad arquitectónica, docente e investigadora desde el entendimiento transversal de la cultura y la continuidad entre proyecto e investigación, idea y acción, realidad y narración, arte y vida.

La Fundación Arquia destaca, entre otras iniciativas, por su dilatada trayectoria editorial, con más de 180 títulos publicados desde sus inicios. En ocasiones esta labor se ha visto apoyada por la figura de la dirección de colecciones, cargo que han ocupado Carlos Martí Arís, Luis Martínez Santa-María y José Antonio Sosa. 

En vista de las propuestas editoriales que llegan a la Fundación, y la dedicación que supone el estudio de las mismas, así como la necesidad de búsqueda de nuevos títulos para alimentar algunas de las colecciones, se recuperaba así la figura de la dirección de colecciones, como perfil que pueda filtrar el informar previamente sobre la idoneidad de las propuestas que se reciben, así como para participar de forma proactiva en la búsqueda y selección de nuevos títulos de interés.



En marzo, el colegiado Pablo Millán fue, junto a delavegacanolasso y LLPS arquitectos, uno de los tres estudios de arquitectura ganadores de la segunda edición de los Premios AyE 2023 por el Centro Parroquial de Porcuna (Jaén).

De los 224 estudios de arquitectura participantes, se presentaron a los Premios AyE 2023 un total de 120 Proyectos. Tras un proceso de votaciones (Pública, Arquitectos participantes, Empresas patrocinadoras y Equipo AyE), 18 fueron los proyectos finalistas de los que salieron los tres ganadores.

El jurado que escogió los tres proyectos premiados estuvo constituido por siete arquitectos de seis prestigiosos estudios de arquitectura: José Seguí del despacho Estudio Segui, Alfonso Penela del estudio Alfonso Penela, Francisco Leiva Iborra del estudio Grupo Aranea, Carlos Garmendia del estudio Gramendia Cordero Arquitectos, Jaime Oliver y Paloma Hernaiz del estudio OHLAB y Borja Ferrater del estudio ELIA An OAB Company.

El Centro Parroquial de Porcuna (Jaén) parte de la necesidad de ampliar las dependencias parroquiales en un solar dentro del fondo de una manzana intramuros de la ciudad histórica. La complejidad de la parcela radica en las numerosas medianeras de diferentes alturas y la diferente naturaleza de cada una de ellas. Así, este espacio limita con viviendas, con fragmentos de lienzo de muralla, con torres del recinto amurallado, con patios… en definitiva, la complejidad clásica de las ciudades patrimoniales.

La historia de la parcela merece especial mención, ya que este lugar fue contenedor de una importante casa del municipio, la casa Mendoza. Basada en una tipología clásica de patio central, esta casa fue demolida, sin criterio patrimonial quedando desde entonces este espacio como el más importante vacío urbano de Porcuna.

Bajo estas premisas urbanas el proyecto nace como un ejercicio de poner orden. Para ello recurrimos al rigor de la geometría. Rehaciendo el patio central con unas nuevas dimensiones conseguimos un conjunto de llenos y vacíos equilibrados que ordenan la manzana. Así, un patio cuadrado perfecto, si bien podría asimilares a un claustro o planta de un conjunto monacal, en este caso prestará sus dimensiones y proporciones para ser la planta de un centro parroquial.