Este
lunes, 27 de mayo, ha tenido lugar una nueva entrega de Arquitectos en la Onda, el espacio
radiofónico dentro del programa Más de Uno Sevilla de Onda Cero, conducido por
Chema García.
El episodio, protagonizado Roció Rojas, asesora de la Oficina de Rehabilitación del COAS, ha estado centrado una de las principales causas que
obligan a las comunidades de vecinos a rehabilitar de forma urgente e
inesperada, “los desprendimientos en las fachadas”, que, tal y como ha
comentado, “aunque se produzcan de manera repentina, se pueden prevenir, ya que
la principal causa es un mal mantenimiento”, es decir, “cuando se produce un
desprendimiento, generalmente, la reparación ha de hacerse sobre toda la
fachada y no de forma puntual. Es un momento ideal para aprovechar y mejorar
las prestaciones de la fachada, no sólo reparar, y colocar de forma simultánea,
por ejemplo, un buen aislamiento. Para eso tenemos que conocer previamente las
necesidades del edificio, por lo que es importante incluir estas actuaciones en
un proceso de rehabilitación integral”.
Además, la asesora de la Oficina
de Rehabilitación del COAS, ha señalado que “estos problemas en los
edificios son fuente de conflictos en las comunidades de propietarios”,
incidiendo en que “el tema del uso o abuso de las zonas comunes en la propiedad
horizontal es uno de los grandes caballos de batalla existentes hoy en día, y
desde hace años, en las comunidades de vecinos de nuestro país”.
En esta línea, Rocío ha destacado
que hay diversos motivos: “Puede ser por mero desconocimiento de la norma (la
mayoría de las veces) o por una cierta relajación en lo que respecta a su
aplicación. El caso es que muchos expertos coinciden en que este capítulo es
uno de los que generan mayor número de litigios en edificios y comunidades de
propietarios”.
A continuación, ha enumerado que “la
piscina, el portal, el patio de vecinos, los pasillos o las terrazas son
elementos comunes al conjunto de propietarios e inquilinos que conviven en un
edificio”. Sin embargo, ha especificado que “muchas veces es el objeto con el
que se emplean este tipo de instalaciones o el uso excesivo por parte de algunos
propietarios que crean conflictos y tensiones en la comunidad, pero es la
comunidad quien debe solucionarlo”.
“¿Qué hacemos si la comunidad
no arregla los desperfectos?”, plantea Rocío. “Cuando
ocurren desperfectos en zonas comunes de la comunidad de vecinos, efectivamente
es responsabilidad de la comunidad solucionarlos. En cualquier caso, como
premisa básica para determinar el régimen de responsabilidades hay que precisar
que lo más correcto será siempre contratar una prueba pericial que dictamine
quién es el responsable por razón del origen de la causa del daño, el cual
puede deberse, también, a una falta de mantenimiento del comunero, en cuyo caso
haría recaer en este el régimen de las responsabilidades”, añade.
Y es que, en ocasiones, la
comunidad de vecinos puede negarse a reparar los desperfectos en zonas
comunes, lo que puede generar molestias e inconvenientes a los propietarios. En
estos casos, Rocío ha explicado las diferentes opciones que tenemos:
1.- Lo primero que se debe hacer es informar
al presidente o administrador de la comunidad acerca de los desperfectos.
Esto se puede hacer por medio de una comunicación escrita, en la que se
especifiquen de manera detallada los daños y se solicite su reparación en un
plazo determinado. En cualquier caso, es importante que esta comunicación se
haga por escrito, para que quede constancia de la petición por parte del
propietario afectado.
2.- En caso de que la comunidad no
haya dado respuesta al escrito anterior, se puede enviar un nuevo escrito
solicitando la reparación de los desperfectos, pero esta vez, haciéndolo a
través de un burofax o enviándolo en mano con acuse de recibo. De esta
manera, se tendrá una prueba fehaciente de que la comunidad ha recibido la
petición, lo que otorga seguridad jurídica al propietario afectado.
3.- En caso de que la comunidad siga
sin responder y los desperfectos supongan un problema que no puede ser
ignorado, el propietario afectado puede optar por realizar la reparación él
mismo y luego reclamar los gastos a la comunidad. Para ello, es importante
guardar la factura de la reparación y presentarla junto con una denuncia
en caso de que la comunidad no quiera hacerse responsable de los costes.
4.- En caso de que la comunidad no
pague o no responda a la reclamación, se puede seguir los mismos pasos
descritos en la segunda opción y presentar una demanda en el juzgado.
Finalmente, Rocío ha indicado que “es fundamental tener en cuenta la Ley de
Propiedad Horizontal y sus obligaciones en caso de que la comunidad de
vecinos no quiera arreglar los desperfectos en zonas comunes” y ha añadido que “se
ampliará la información en próximos programas”.
Además,
recordó que todos aquellos/as oyentes con alguna duda en este tema u otras
cuestiones sobre rehabilitación, puede ponerse en contacto con la Oficina de
Rehabilitación: enviando un correo electrónico a
arquitectos.sevilla@rehabilitaandalucia.es; llamando al teléfono del Colegio de
Arquitectos 955 051 200; solicitando consulta con la Oficina de Rehabilitación,
o presencialmente en la sede del COAS, en Plaza Cristo de Burgos 35 (frente a
la iglesia de San Pedro).